El gran reto de la puntualidad

March 8, 2016 11:22 by Zona Empleo EDH

 

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Lo que se comunica

Efectos personales

Consejos para llegar temprano al trabajo

 


Zona Empleo-EDH

Cada uno de nosotros es responsable de disciplinarse para estar a tiempo y cumplir con las obligaciones.

En estos días muchas personas han olvidado poner en práctica el valor de la puntualidad, y prefieren tirar la culpa de sus retrasos a los problemas de tráfico en las calles, o a cualquier circunstancia que sea propicia para poder dejar su nombre “en limpio” frente a los demás, sin tener que reconocer que lo que realmente sucede es que carecen de carácter, orden y eficiencia.

Sin embargo, en lo que menos se piensa es que la imputalidad habla mucho de nosotros, ya que habla sobre la nula o escasa organización que hacemos del tiempo, de cómo planificamos nuestras actividades, y de nuestra agenda, pero, ¿qué hay detrás de todo esto?

La falta de coordinación en nuestras actividades para poder estar a tiempo donde tenemos que estar, solo demuestra la importancia que tiene para nosotros un evento.

En este caso, si tuvieramos una reunión para cerrar un negocio, una entrevista para aplicar a un empleo, una cita con el director de nuestro centro de estudios, hacemos todo por estar a tiempo, pero si es a reunión donde estarán personas que no frecuentamos y conocemos poco, el amigo de siempre, o una persona-que según nosotros- nos representa una menor importancia, hacemos todo lo necesario para no estar a tiempo.

Para ser puntual debemos de estara conciente que todos los eventos, reuniones, personas, actividades o citas son importantes. Nuestra palabra debería de ser la garantía para contar con nuestra presencia en el momento preciso y necesario.

La puntualidad es un valor y es necesario para dotar a nuestra personalidad de carácter, orden y eficacia, pues al vivir este valor en plenitud estamos en condiciones de realizar más actividades, desempeñar mejor nuestro trabajo, ser merecedores de confianza.

Lo que se comunica


La puntualidad transmite cosas positivas a nuestros compañeros, empleador y a los que estan a nuestro alrededor. Desmuestra que la persona esta interesada y dedicada a su trabajo, que es capaz de manejar la responsabilidad. Si llegas a tiempo a las actividades relacionadas al trabajo y a tu trabajo pruebas que eres capaz de honrar tu palabra. La puntualidad proyecta compromiso y sentido de profesionalismo.

Cuando los empleados son puntuales, el lugar de trabajo funciona mucho más como un todo. Por ejemplo, cuando todo el mundo llega a tiempo a una reunión, la reunión puede comenzar en su plena capacidad. La puntualidad puede ayudarte a lograr un avance.

La impuntualidad no sólo afecta a la “máquina” del lugar de trabajo, va a afectas alas personas que se encuentran a nuestro alrededor. Puede conducir a que nuestros compañeros de trabajo que llegan a tiempo se recientan si se comienzan a realizar comparaciones con los que llegan tarde. Si llegas tarde puedes perder información valiosa y provocar divisiones perjudiciales entre los empleados. Los líderes, que son quienes influyen en el lugar de trabajo, si llegan retrasados, enviarán un mensaje de irresponsabilidad a los empleados, lo que puede llevar a que disminuyan su moral. En cambio,si los líderes son puntuales, exhiben una ética de trabajo a la cual aspirar.

Efectos personales


El llegar tarde produce estrés, lo que conduce a un desempeño deficiente en nuestro trabajo. Cuando siempre estas atrasado empiezas a racionalizar tu tardanza. Si este es el caso, empiezas a culpar a las circunstancias y no te concentras en buscar soluciones. El estar atrasado constantemente puede generar un patrón de comportamiento. Cuando el estar atrasado se convierte en norma, podrías poner tus finanzas y tu trabajo en peligro.

Al llegar temprano al trabajo estarás demostrando buenos modales y respeto hacia los demás, y también a ti mismo. Darás una buena impresión y serás tenido en cuenta para nuevos proyectos.

Consejos para llegar temprano al trabajo


Si no sueles llegar temprano al trabajo y ya estás acostumbrado a las reprimendas de tu jefe, si hasta te da vergüenza llegar tarde a todos lados, nunca estar a la hora indicada y dejas esperando a los demás, es momento de que cambies tu actitud.

No quiere decir que de un día para el otro logres ser la persona más puntual del mundo, sin embargo, puedes ir modificando algunos patrones para, al menos, llegar con más holgura a tus compromisos.

1. Deja todo listo la noche anterior: Sobre todo en el caso de las mujeres, este consejo es muy útil. Si sueles llegar tarde al trabajo puede que estés tardando demasiado tiempo en elegir el mejor atuendo para ese día. Si no estás tan seguro de qué llevar, puedes seleccionar dos modelos diferentes. Y no sólo en cuanto a la ropa, sino también documentos, bolsos, efectos personales, llave del coche o de la casa y alimentos, entre otras cosas.

2. Coloca todo lo importante cerca de la puerta: La impuntualidad muchas veces va de la mano con el desorden. Por ello, si tienes problemas para encontrar el móvil o la agenda, deja lo más cerca de la salida todo lo que necesites. Si tienes todo en un bolso, no lo quites a menos que sea estrictamente necesario.

3. Anticípate a los sucesos: En las grandes ciudades, muchos retrasos pueden deberse al tránsito o a los medios de transporte. Entonces, para llegar temprano al trabajo trata de tomar vías alternativas, no hacer paradas para recargar gasolina en horas pico (hacerlo el día antes), revisar el informe del tráfico (existen aplicaciones interesantes y útiles), conoce bien la ruta que toma el autobús y lleva dinero extra para pagar un taxi en caso de emergencias.

4. Resta 15 minutos al horario: Si tienes un compromiso a las 8, anótalo a las 7.45. Así, si sueles llegar media hora tarde a cualquier sitio, sólo estarás retrasado 15 minutos, lo que se podría decir “esperable”. Empezarás a llegar temprano al trabajo también con esta técnica. Algunos optan como plan B adelantar el reloj diez o veinte minutos, para que aunque piense que está retrasado, esté llegando más a horario que antes.

5. Levántate apenas suena la alarma: El botón para posponer el despertador puede ser la razón para llegar tarde al trabajo. Para evitarlo, trata de salir de la cama al primer sonido. Una buena idea para ello es dejarlo en un sitio alejado de donde estás durmiendo, para que tengas que levantarte a apagarlo (no vale volver a la cama). También prueba acostándote antes, no quedándote hasta tarde mirando televisión o en el ordenador.

6. Organiza tus actividades previas al salir de casa: Si tienes el hábito de bañarte por las mañanas, entonces pon el despertador 15 minutos antes. Porque no siempre podemos darnos cuenta de cuánto tiempo pasamos en la ducha, sobre todo si estamos demasiado dormidos. Puedes automatizar los movimientos, al menos durante los primeros días que estás tratando de llegar temprano al trabajo. Luego, lo cumplirás sin darte cuenta.

7. Identifica qué es lo que te hace perder más tiempo: Puede ser elegir la ropa, preparar el desayuno, lograr que tus hijos se levanten, maquillarte, afeitarte, bañarte, sacar a pasear al perro, lo que se te ocurra. Entonces, determina tiempos para cumplir con cada una de estas tareas. Evita las distracciones o las esperas prolongadas. Si hay un solo baño en casa y son varios los que se levantan a la misma hora, aprovecha para hacer otras cosas mientras está ocupado. O llévate el cepillo de dientes a la cocina para asearte, por ejemplo.

8. Reconoce que tienes problemas para llegar temprano al trabajo: No le eches la culpa al tráfico, al metro o al autobús. Siempre habrá una excusa para alguien que no es puntual. Debes decir que tienes serios inconvenientes para llegar a horario y pide ayuda si es necesario. Seguro que alguien de tu familia o amigos, también colegas de la oficina, tienen maneras para que cumplas con tu agenda.

9. Analiza cómo afectas al resto: Llegar tarde al trabajo no es bueno para ti ni para los que te rodean, porque seguramente se retrasen varias tareas o no dejes a un cliente satisfecho, por ejemplo. Piensa en cómo tu hábito de impuntualidad puede estar molestando a los demás, sean amigos, familiares o gente con la que trabajas. Seguro que no deseas ser odiado por ellos.

10. Hazte regalos cuando llegues a horario: Si tu meta es que la puntualidad sea tu mejor virtud, entonces, debes sentirte a gusto con esta decisión. Una excelente manera es comprarte presentes o darte algún gusto. Por ejemplo, cómo has llegado a tiempo a una reunión, cómprate un chocolate a la salida.

Recuerda que al llegar temprano al trabajo reducirás tus niveles de estrés y de nerviosismo, lo que se traducirá en un mejor rendimiento y productividad, pero también, en una mejor calidad de vida.

 

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